La gestión forestal, clave para la descarbonización
Los bosques son un recurso natural estratégico que debe gestionarse de manera responsable. Una gestión forestal sostenible es clave para reducir las emisiones de carbono en sectores tan relevantes como la arquitectura, el textil o los biocombustibles, y al mismo tiempo para prevenir grandes incendios forestales, conservar la biodiversidad y generar oportunidades en el medio rural.
Este fue el eje central de la jornada “Innovación en la bioeconomía de los bosques”, celebrada en el Auditorio de La Pedrera y organizada por la Fundació Catalunya La Pedrera en el marco del ciclo de debates impulsado conjuntamente con el Diari ARA para reflexionar sobre los grandes retos sociales actuales.
Bioeconomía forestal: de la amenaza a la oportunidad
El encuentro se enmarca en el proyecto Bioeconomía Forestal en los Pirineos (Bio For Piri), que la Fundació Catalunya La Pedrera ha desarrollado durante los últimos dos años con el objetivo de prevenir incendios forestales, impulsar la bioeconomía forestal y favorecer la transferencia de conocimiento al territorio. La estrategia busca transformar el riesgo creciente de los grandes incendios en una oportunidad para el desarrollo rural y la conservación de la naturaleza.
Moderada por el físico y meteorólogo Tomàs Molina, la jornada presentó cuatro casos de éxito que ejemplifican el nuevo paradigma de gestión de los bosques, con la participación de Daniel Ibáñez, director del Instituto de Arquitectura Avanzada de Cataluña (IAAC); Virginia García, directora de la unidad de Tejidos Funcionales de Eurecat; Antoni Reig, alcalde de la Baronia de Rialb, y Miquel Rafa, director de Sostenibilidad y Territorio de la Fundació Catalunya La Pedrera.
Arquitectura, textil y energía: nuevos usos de la madera y la biomasa
Desde el ámbito de la arquitectura, Daniel Ibáñez puso el foco en la necesidad de replantear el uso de los materiales en un contexto de crisis climática y abandono rural. “Durante décadas hemos construido sin tener en cuenta el origen de los materiales ni su huella de carbono, mientras los bosques crecían sin gestión. Proponemos un círculo virtuoso: utilizar de manera inteligente este recurso forestal y convertirlo en materia prima de alta calidad”, explicó. La madera, subrayó, permite construir edificios más sostenibles y con capacidad de absorber carbono.

En el ámbito textil, Virginia García destacó el potencial de la celulosa de origen forestal como base para nuevos tejidos, dentro de un modelo de innovación y economía circular. Aunque esta industria está consolidada en el norte de Europa, en Catalunya aún se encuentra en una fase inicial. “La industria es viable, pero primero hay que entenderla y dimensionarla. La química de los bosques puede aportar nuevas soluciones para sectores como el textil sanitario, la ropa de hogar u otras aplicaciones”, señaló.

Desde el ámbito local, Antoni Reig defendió el aprovechamiento de la biomasa forestal como una oportunidad económica y energética para el territorio. “No podemos asumir el coste de la gestión forestal solo desde la administración. Esta biomasa debe aprovecharse, por ejemplo, a través de biocombustibles de nueva generación como el biogás o el bioqueroseno”, afirmó, subrayando la importancia de generar empleo y retener talento joven en las zonas rurales.

Una responsabilidad compartida
Miquel Rafa remarcó que la gestión forestal actual es cada vez más compleja y que ya no puede entenderse únicamente como un reservorio de recursos. “Debemos atender la biodiversidad, el ciclo de vida de los árboles y un contexto climático que nos obliga a intervenir. Durante décadas hemos dejado de gestionar los bosques, y hoy esto ya no es una opción”, advirtió. Según Rafa, la clave es una gestión concertada entre administraciones, propiedad forestal y agentes del territorio.

La formación, un elemento clave para acelerar el cambio
Uno de los consensos de la jornada fue la necesidad de reforzar la formación y la concienciación social. Las personas participantes coincidieron en señalar que la descarbonización requiere conocimiento, investigación continuada y políticas públicas valientes que faciliten el cambio de modelo. En este sentido, se destacó el papel de la innovación, la educación y la colaboración entre sectores como motores imprescindibles para avanzar hacia una economía más sostenible.
Con iniciativas como esta, la Fundació Catalunya La Pedrera reafirma su compromiso con la sostenibilidad, la gestión responsable del territorio y la generación de conocimiento como herramientas clave para afrontar los retos climáticos y sociales del presente y del futuro.